Conseguir un gran puesto rara vez se trata de saber más. Se trata de practicar de la manera correcta, recibir retroalimentación que puedas aplicar y presentarte con confianza cuando importa.
En esta guía, cubrimos cómo estructurar tu práctica de entrevistas para que cada sesión potencie tus resultados.
1. Comienza con un objetivo de puesto claro
Elige un puesto y calibra tu práctica alrededor de ese nivel de contratación. Es más fácil mejorar cuando conoces el alcance del puesto, las expectativas y el nivel al que aspiras.
2. Practica con presión realista
Sesiones cortas y consistentes superan maratones largos y esporádicos. Usa un temporizador y un conjunto de preguntas consistente para simular entrevistas reales.
3. Usa la retroalimentación para iterar rápido
Después de cada sesión, céntrate en solo dos mejoras. Eso te mantiene aprendiendo sin abrumar tu rutina de preparación.
4. Vincula todo al impacto
La forma más rápida de mejorar es anclar cada respuesta a resultados: métricas, escala y compensaciones.
Si quieres un ciclo más estrecho entre práctica y retroalimentación, comienza con una sola sesión y observa dónde puedes obtener la mayor señal.